Diferencias

Ese muro siempre será nuestro punto de inflexión entre tu vorágine y mi mundo anodino.
Tú sueñas con volarlo y volarme.
Yo, con tardes de olor a café en la misma silla de mimbre.
Tu pulso trémulo bate más sangre que la que te corre,
y me encanta, ¡Dios que si me encanta!
Pero soy hombre de una sola vida
al pasar de una tarde en la que ya huele a café quemado.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s