El verbo más extremista del mundo

 

Dicen que de ilusión se vive

pero yo más bien creo que

de ilusión se muere.  Sigue leyendo

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—¡No, por favor!

—Calla, o harás aire y entrarán burbujas.

—No quiero.

—Es mucho mejor.

—¡No!

—Jamás te romperás.

—Pero eso es peor que estar roto.

—Jamás nadie te hará un rasguño.

—¡Pero…!

—Jamás.

[Y la envolvió para que observase el mundo desde su envase de figura de coleccionista]

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imagen de haruhiko kawaguchi

final

Y al final no hay nada
Ni un ápice de consuelo
Ni una lagrima
O algo más que nada.
En el final
Solo queda el silencio.
Ni un adiós se hace hueco entre esta puta mierda de existencia en bucle
De domingos de resaca donde el alma duele más que el sabor a absenta que aún sale del estómago,
Ese que apuñalas con caricias y miradas que no sirven más que para sumar cosas a la lista de jamases que volveré a cometer.
La única que llora por los pasillos soy yo:
La tercera persona en discordia pararayos de culpas que no son más que de todas las irresponsabilidades del mundo que sí se pudieron elegir.
A veces sueño con un mundo en el que la gente se atreve a ser ella misma sin miedo.

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mariposas muertas

En el jardín de las delicias

hoy camino descalza y solitaria.

Las flores que envejecen a mi paso

no marchitan sin dejar de sonreír.

Todo perece,

hasta lo que creíamos indestructible.

Todo muere por cansancio o simplemente

tiempo.

Todo, al final, vuelve a su cauce.

Y dejamos de perseguir la locura

porque ya se hizo tarde

y de los juegos también se harta uno.

No quiero dejar de soñar

con o sin ti

quiero cosas que no imagino ni sé que aún quiero

quiero sonreír

con cada beso

de alguien que quiere dármelo

sin pensar en que tal vez sea demasiado pronto o demasiado tarde

que le jodan al compás

y que le jodan a todas las mariposas de todos los jardines por los que me hiciste pasear.

Hoy camino sola

sin prisa

sin norte

sin ti.

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Azul

Se me ha secado la saliva
Y poco a poco se me va apagando cada impulso de mi cuerpo.
La risa
Ya no suena como antes
Y parece que las sombras son más largas cada tarde.
Por la noche ya no huele a sexo
Aunque sea conmigo misma
Y amanezco siempre con dolor de algo de anteayer.

Se me está apagando la gana.
Hoy te he vuelto a rozar la mejilla
Y había menos gusanos de seda enterrados en sus capullos
Que los que había antes.

La ciudad grita muchas cosas
Pero yo siempre he sabido hacerme la sorda muy bien.

Me rompes

Me destrozas
Me revocas
Me anulas
Me canalizas
Hasta más arriba
Me elevas
Me desciendes
Me entierras
Me destierras
De todos
De todo
De mí
Me reencuentras
Me acuestas
Me divides
Te desquicio
Me fracturas
Me desfiguras
Me mimas
Me…
Tú.
Solo tú.
A veces te quiero tanto que hasta casi duele más que cuando te odio.

No sé hacerte fotos

Ojalá supiese fotografiarte
Pero lo no sé.
Así que me conformaré
Con escribir y describir
Te.
Desde el olor de tus pupilas
Al sudor de tus pensamientos.
Haré un libro analizando
Las propiedades curativas de cada una
De tus sonrisas,
Les pondré nombres y apellidos en latín si es preciso
E inventaré infusiones que al beberlas se me pasen los males.

He de decir
Que tu mirada es digna de jardín botánico,
Y es por eso que cuando por ella paseo, se me llena el cuerpo de mariposas y primaveras
Y, me floreces por dentro
La locura eterna

Tímido

Os voy a contar la historia de un chico que conocí un día. Era un chico tímido, ordenado, cuidadoso, cualquiera que lo conociese diría que era un muy buen chico, y pensar lo contrario sería una gran mentira, pero a veces los chicos buenos y tímidos no son tan buenos… sobre todo consigo mismos.

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