De cuando te duelen los recuerdos de hace 2 años

No diré que eres un idiota

la idiota siempre fui yo

pasé días y días pensando que algo te dolía más que el orgullo

y al final del círculo

a la única que le dolía el recuerdo era a mí.

No es un cuento jamás contado

en el que pensarte vaya ligado con ilusionarme

e ilusionarme con quererte un poquito más

que cuando te pensaba menos.

Los besos me sabían a mierda

y no sé porqué, pero ahora los quiero,

supongo que será porque ya definitivamente no son míos

y en mi memoria quedé como la que se llevó con la victoria

y en tu silencio dormía la duda que me daba la razón.

Pero la victoria se la llevó el viento

igual que las promesas de quien no las sienten

o los besos que te alejan de otros labios.

Tal vez sea yo

la protagonista de esta historia

alrededor de la que siempre gira el caos.

Es cierto que me invento mil historias

tengo mucha imaginación

aunque en este mismo instante,

todo me huele a podrido

hasta mis preguntas del qué podría haber sido

o si el frío lo traje yo

aunque el frío ya se haya ido.

fácil

Entre suspiro y suspiro

me cuelgo de tu cuello

y te suplico hacerme tuya.

No es una súplica que cueste mucho cumplirse

es más un proceso

para recordarnos que no todo es tan fácil,

porque al menos eso es lo que dicen.

Tres meses de fácil conversación y fáciles palabras

solo me dicen que quien tiene un mundo difícil

es solo quien también lo desea.

 

No pasaría nada

Y si me dejases de querer

no pasaría nada

solo que estaría triste, mucho

durante una o varias temporadas.

No pasaría nada

tardaría en levantarme, como siempre

aunque esta vez por tisteza

y tu café de la mañana se enfriaría todos los días desde que no duermes conmigo

hablaría a las paredes

y me despediría solo de mis gatos aunque hablase de tu nombre,

pero ¿ves? no pasaría nada.

Solo estaría todas las noches deseándote buenos sueños aunque merezcas pesadillas

y besándote la frente que ya no tengo al otro lado de la almohada.

Pero no pasaría nada.

Solo no me sentiría sola porque estoy conmigo

pero me faltaría algo muy pequeño, muy pequeño

llamado tú

astillándoseme en el alma

clavándoseme cada vez que río

hendiéndoseme cada vez que olvido.

Feliz día de la mujer luchadora

Porque si seguimos luchando,

no es porque somos incorregibles

ni porque la lucha ya no tenga más sentido que en nuestras ideas,

tampoco es porque seamos histéricas

o porque estemos premenstruales.

 

No estamos locas

aunque pensándolo bien, tal vez sí lo estemos

porque la locura es la única chispa que hace realidad los sueños.

Y nuestros sueños son los de que no importe

lo que tenemos entre las piernas para valorar

lo de más arriba de la nuca.

 

Quiero y agradezco

a todos mis profesores que me enseñaron a escribir y atarme los cordones.

Quiero y agradezco

a mis padres que nunca le dijeron no a mis capacidades.

Quiero y agradezco

a todas y cada una de esas personas

que me empujaron el lugar de pararme

haciéndome creer que no hacía falta luchar porque ya éramos iguales.

 

Me gustaría que en un futuro

las niñas no supiesen que son niñas

ni los niños

supiesen que son niños.

Me gustaría que el feminismo dejase de ser una guerra

y solo fuese una historia en pasado.

 

Feliz y triste ocho de marzo.

carta

Hola:

Mi vida es un caos pero te quiero en ella

no para que que me la desenredes

sino para que te dejes llevar por el desorden.

Verás,

aprenderás a ver el mundo de otra forma

a que no todo se apunta en un google callendar

y la música se escucha con los ojos cerrados,

a que a veces se quiere con rabia

y el amor no es de nadie.

Te quiero en mi huracán

que tambalea ríos y líos de aquí para allá.

Nunca deja las cosas igual que las encontró,

por suerte.

Verás,

has surgido en el camino

y yo no había quedado contigo a ninguna hora en mi vida

pero me es muy complicado decir que no a una buena conversación

y sucede, que si no me atan, me quedo.

 

 

Miau

Eres bonita

con tus arrugas y misterios

con tus pelos mal peinados o mojados.

Eres bonita cuando me miras en silencio

con esos ojos que de tan redondos son absurdos,

esperas callada o gimiéndome

apoyada sobre tus patas.

Eres bonita porque lo has decidido tú sola

porque solo vienes cuando quieres

o cuando sabes que necesito tu calor sin yo decirte nada.

Eres tan bonita al elegir dormir conmigo

metidita entre mis sábanas.

Eres bonita en todos tus sentidos

y en todos los que yo te aplico.

Eres bonita por comprender que no te necesito

y aun así, decidir darme abracitos.

Calabaza

Había leído en un cuento que una de esas se había convertido en un precioso carruaje y en aquella calabaza no podía meter ni los pies. Confiaba mucho en la credibilidad de su madre y su padre a la hora de relatarle historias pero cada vez que las razonaba las encontraba más y más inverosímiles. Al menos ella no quería creer que una chica a la que su madrastra quería matar se había contentado con ser la esclava de siete enanos en lugar de denunciar a la policía. Le repugnaba la idea de pensar que alguien pudiese dormirla y un profundo desconocido la besase para hacerla su princesa. Las muñecas con las que ella jugaba blandían espada y ella quería matar monstruos también en sus juegos en el parque con su amiga Julia. No sabía si la mirada de su madre era de decepción porque aún no sabía el significado de aquella palabra, pero sí le apenaba pensar que el resto de chicas de su clase quisieran ser damiselas en apuros en lugar de sus propias heroínas. Un día su abuela le había regalado un arco y unas flechas y le había dicho que la enseñaría a matar dragones con ellas. Y aunque sabía que la piel de un dragón sería más fuerte que esas flechas de plástico se alegraba saber que alguien quedaba cuerdo en su familia aunque fuese la loca de su abuela.